“A propósito de las Casas de Cambio” por @tipsaldia

Betania Olivo
Por Betania Olivo enero 5, 2017 09:26

Supongamos a un humilde y digno trabajador venezolano, que se caracteriza por pertenecer al gran grupo de los vulnerables (“que puede recibir lesión, física o moralmente”) y está identificado plenamente por “tener deberes pero sin privilegios, contrario a los que tienen privilegios pero no cumplen con su deber”.

Este ciudadano, decide viajar a Cúcuta-Colombia con el fiel y noble propósito de llevar el sustento a su hogar. Y aunque no entiende las razones por las cuales en su país se facilitan “bolsas” de comida a precios controlados que luego “revenden” algunos de sus “beneficiarios”, o en San Cristóbal (por ejemplo) existen establecimientos comerciales del sector público que venden productos exportados a precios “liberados”, está muy claro en afirmar que los “subsidios” al mantenerse en el tiempo arraigan un problema de orden ético-moral (además de distorsionar la realidad productiva y diversificada), y no obstante su prioridad es solventar la necesidad primaria de subsistencia: alimentación y/o medicina. Esta persona, ya estando en la zona fronteriza de los países hermanos, decide utilizar el presupuesto que dispone, que para este caso es de Bs. 90.811,00: “salario integral” (que al ser llamado de esta manera pudiera entrar en la categoría de imputable según Gaceta Extraordinaria N° 6.152, del 18-11-2.014. Decreto Presidencial N° 1.435), como resultado de la suma del “salario mínimo” oficial (que no guarda relación con el “salario mínimo vital” establecido en el artículo 91 de la Carta Magna) y el bono de alimentación (reúne las condiciones para un “Guinness World Records”).

Se agrega, que dada la enorme diferencia del “poder adquisitivo” de las monedas de ambos países (entre otros factores), en Colombia por lo general no se aceptan bolívares para realizar transacciones de bienes y servicios: por lo que obliga a realizar la respectiva operación cambiaria. Para esta situación, es necesario tener en cuenta la participación del agente económico “Casa de Cambio” (CC) en el proceso de “facilitadores” de la compra-venta de divisas: i) Venta: es el precio para la venta de pesos que fija las CC para cualquier interesado; ii) Compra: es la referencia de precio que establece las CC para adquirir pesos. De esta diferencia entre el tipo para la venta y la compra surge una ganancia para las CC.

Supongamos ahora que la persona que apoya esta ilustración compra los pesos, pero de inmediato por alguna razón decide cambiarlos nuevamente a bolívares. ¿Qué ocurre? :
Los Bs. 90.811,00 (27.091,00+63.720) los “traduce” a pesos colombianos en alguna CC (que funge de vendedora) a un tipo de cambio de 1,10 pesos por bolívar (02-01-2017), es decir obtendría 99.892,10 pesos (90.811,00×1.10). Pero si esos mismos pesos los quisiera cambiar nuevamente a bolívares tendría que venderlos a la misma institución cambiaria (funciona ahora como compradora) pero a 1.30 pesos por bolívar (02-01-2017), es decir, generaría Bs.76.840, 08. Esta situación produce inmediatamente una perdida (al venezolano) o ganancia para la CC de Bs. 13.970,92 (90.811,00-76.840,08) o su equivalente en pesos de 18.162,20 pesos (13.970.92 x 1.30). En otras palabras podría decirse, que cada bolívar refleja una ganancia de 0,20 pesos para el “intermediario cambiario”, o lo que es lo mismo para este caso que los Bs. 90.811,00 reportan una ganancia de 18.162,20 pesos colombianos.

Pero ante una situación de crisis multidimensional en apogeo, con diferentes ramales distorsionados y atrofiados económicamente (cada acontecimiento o algo que deja de hacerse cuando debe realizarse verifica la hipótesis que todo es deliberado e inducido), los diferentes formatos del actual cono monetario (con la desesperanza que pueda cambiar con el “nuevo”, que perderá vigencia muy rápido) presentan precios o tipos de cambio diferenciados: los billetes de cien (a 1.0), los cincuenta (a 1.3) y los de 20 (0,80). Pregunta: ¿Dónde está el “negocio redondo” o altamente lucrativo (bajos las actuales circunstancias una actividad económica dentro del marco legal, segura, de bajo riesgo y muy rentable)?.
Nota: primera parte de las “Perspectivas insensatas e incoherentes para el 2017”.

Pedro Morales. Docente Universitario. pmoral@unet.edu.ve; @tipsaldia

Betania Olivo
Por Betania Olivo enero 5, 2017 09:26