Hay crisis humanitaria en los caños del Delta

Amador Medina
Por Amador Medina enero 6, 2017 08:45
Cuando al fín logran irse de cola, fallecen en el camino| foto de M.S.

Cuando al fín logran irse de cola, fallecen en el camino| foto de M.S.

La coyuntura generalizada que vive Venezuela golpea severamente al municipio más pobre del país. Sus habitantes pueden rebuscar el pan de cada día entre los productos pesqueros y del campo, pero su realidad cambia ante las enfermedades.

Geremías Robles detalla parte de la situación en San Francisco de Guayo, una de las comunidades más pobladas y donde se supone debería haber más atención. Él relata que, al menos donde vive, no hay medicinas ni ambulancia. Esta falta de transporte ha acelerado la muerte de varios originarios que fallecen en el intento por llegar a la capital deltana.

Cuando al fin logran encontrar un pasaje, una cola o una embarcación prestada, mueren en el camino: “así pasó el año pasado, no tenemos ambulancia desde hace 5 años”, dijo Robles.

Las condiciones del hospital de Guayo tampoco están dadas para atender de manera eficiente la demanda de afectados. No hay energía eléctrica, el denunciante dio a conocer que los médicos pasantes han tenido que atender partos en medio de la oscuridad, solamente con velas y linternas.

La carencia de medicinas para enfermedades más comunes obliga a los habitantes recurrir a los ensalmes warao y a los té de montes, continua informando Geremías Robles.

No ha habido grandes avances en materia de salud en el municipio Antonio Díaz. Se pudo conocer que al menos 10 obras que serían ambulatorios médicos están paralizadas. Esta eventualidad no es ajena para el resto de las poblaciones indígenas, incluso existen comunidades donde las irregularidades sobrepasan el límite de una crisis humanitaria.

Amador Medina
Por Amador Medina enero 6, 2017 08:45