Los problemas económicos son posibles revertirlos… Por @tipsaldia

Héctor Cortez Ruiz
Por Héctor Cortez Ruiz febrero 14, 2017 05:23

Lo peor que en la actualidad estamos viviendo, es una gran crisis de valores o  anomia: “conjunto de situaciones que derivan de la carencia de normas sociales o de su degradación”. Su debilitamiento continuado es palpable en cualquier escenario: reinado de la impunidad; falta de asumir responsabilidades; generar miedo como arma de subordinación; silencio y complicidad ante la injusticia; valerse de artificios legales para “arraigarse” en  cargos de gestión; fomento de la intolerancia, el irrespeto y la deshonestidad ; eliminación de la meritocracia; desaprobación de productos académicos con utilidad  evidente; manipular para  sacar beneficio particular;  olvidar hechos delictivos;  aprobar o interpretar normas a conveniencia; practicar la indiferencia y la competencia desleal; desarrollar la cultura de la difamación y la ilegalidad;  agredir física o verbalmente; etc.

Los problemas económicos son posibles revertirlos en el corto o mediano plazo, con la aplicación de políticas económicas coherentes e integrales; sin embargo, los procesos  culturales, tales como el sistema de valores, exigen un mayor, decidido y sincero  esfuerzo. Motivo este que inspira o hace un llamado urgente al “despertar de la conciencia en valores”. Los valores constituyen los cimientos sobre los cuales se construye toda sociedad: son la base para vivir en comunidad y relacionarnos con las demás personas. Los valores definen un escenario para el desempeño de la vida, referenciando una guía de conducta en función de la triada pensar-ser-hacer. De esta forma, los valores dentro del objetivo de garantizar la existencia del individuo, están en una continua  acción, reacción y readaptación con los eventos de la rutina diaria.

Así mismo, e independientemente del origen social, condición económica, postura religiosa o ideológica, cada persona de manera consciente o inconsciente, posee una amplia gama de valores que le sirven de sustento para sus decisiones diarias. El individuo, al darle intención a sus actos, los dirige por el camino  de lo correcto o incorrecto, y a través de sus valores perfila el éxito o el fracaso para su vida.  Para alguien un valor puede ser el respeto a la propiedad privada, para otra  su valor puede ser arrebatarle un bien.  Ambas personas están guiadas por sus propios valores, pero necesariamente, existen valores que hacen crecer al individuo y otros que lo precipitan a  su destrucción (antivalores).

Los valores se asimilan y se reproducen, gracias a la interacción que se mantiene, con todas aquellas personas trascendentes (padre, madre, maestros, líderes, etc.), y que de manera directa o indirecta han influido en la conformación del ser: han dejado “huellas” significativas. Tanto los niños como los jóvenes son unas “esponjas” para aprender lo bueno o lo malo de sus “modelos”.  Por ejemplo, vale hacerse las siguientes preguntas: ¿de quién se heredó el valor de la honestidad?; ¿se está haciendo lo adecuado para transmitir a nuestros hijos, que es a través del estudio y el trabajo honesto que se logra el bienestar duradero?

Comentario complementario: se aprovecha la oportunidad para recordar que todo país para salir de una crisis, colapso o estrangulamiento  requiere:

i) La autocrítica sincera y conocimiento pleno de su realidad (valorando lo retrospectivo como fundamento para lo prospectivo); ii) La fortaleza de sus instituciones e independencia de los poderes públicos; iii) La legitimidad y credibilidad de sus gobernantes o representantes; iv) La consolidación de la meritocracia y del sistema de valores morales y éticos; v) La responsabilidad de los funcionarios del Estado y sociedad en general; vi) La vocación para el trabajo y dedicación al estudio; vii) La aplicación de políticas coherentes en todas las dimensiones de la sociedad; viii) El consenso para diversificar e incrementar la productividad como sustento de mejores remuneraciones; ix) La inversión social (educación, salud, seguridad, etc.) prioritaria ante los gastos militares; x) El aporte financiero externo.

Pedro Morales. Docente Universitario. pmoral@unet.edu.ve  @tipsaldia

Héctor Cortez Ruiz
Por Héctor Cortez Ruiz febrero 14, 2017 05:23