Democracia sin adjetivos por @osorioanamaria

Héctor Cortez Ruiz
Por Héctor Cortez Ruiz mayo 19, 2017 09:30

Desde el siglo V antes de cristo (a.c.), imperaba en el mundo el concepto del demos kratos, gobierno o poder del pueblo. Hoy en día la concepción de democracia para los venezolanos es subjetiva, llena de emocionalidad e incluso es circunstancial. La democracia empezó a ser representativa cuando se inició a elegir a quienes gobiernan los asuntos del pueblo porque este no puede decidir, luego pasó a ser protagónica, abriendo la participación del pueblo en el gobierno de sus propios asuntos; y ahora es social como una redundancia de que es el gobierno del pueblo para el pueblo.

No es momento de adjetivar la democracia, sino de garantizarla. Mantener firmes los derechos y principios que esta establece a través de las leyes que imperan en los países construidos bajo ese sistema. Hablar de estos temas donde los actores políticos toman como premisa la “democracia” para justificar sus acciones no es sencillo; pues se puede caer en la hoguera en la que la opinión pública arroja a quienes se muestran “ni-ni”. Pues si hablas de paz, democracia o justicia, debes referir con quien estas o a quien apoyas: a “Rocky Balboa” o a “Iván Drago”, en un clima de odio sembrado por tantos años y discursos llenos de agresividad.

Sin embargo, una sociedad democrática es, en palabras de Noam Chomsky en su libro “Actos de Agresión”, “aquella en la que el público dispone de los medios necesarios para participar de forma significativa en el gobierno de sus propios asuntos y en la que los medios de información son abiertos y libres”. ¿Somos los venezolanos integrantes de una sociedad democrática?.

Reflexionar al respecto es lo que deben hacer los actores políticos, tanto oficialistas como opositores, quienes en lugar de agredirse entre sí, insultar, vejar y fecundar odios, deben promover los medios para garantizar la democracia, la libertad de oportunidades, la seguridad jurídica, legislativa y social, y construir un tablero político estable que garantice las mejoras económicas, porque hoy se padece más que ayer la crisis que se adueñó de Venezuela. Porque, lamentablemente mientras el discurso sea de odio y las agresiones se adueñen de los sectores en los que se encuentra dividido el país, más sangre correrá, las lágrimas caerán, y el país empeorará (aún más).

Con soporte en las convicciones democráticas, acciones coherentes a la situación del país, así como actores tanto políticos como sociales consecuentes y sensatos, es que se podrá reestablecer el orden, la estabilidad social y política; para de manera conjunta promover los medios que garanticen la construcción económica de Venezuela y le permita salir a flote nuevamente.

Venezuela necesita solo el fortalecimiento de la DEMOCRACIA, no cambiarla, no perfeccionarla, no reformarla, no adjetivarla, no redefinirla, no reescribirla. La democracia es la respuesta a la crisis del país.

Ana María Osorio @osorioanamaria (Periodista/ Análisis del discurso/ Marketing político/ Locutora)

osoriooanamaria@gmail.com

Héctor Cortez Ruiz
Por Héctor Cortez Ruiz mayo 19, 2017 09:30