El “caletero” warao que fue a Brasil y ganó más que un profesional venezolano

Amador Medina
Por Amador Medina mayo 17, 2017 09:23
Foto de archivo web.

Foto de archivo web.

No estudió y se ganaba la vida cargando cemento cuando llegaba este tipo de material a Tucupita. Su nombre es Gerber. En Delta Amacuro, Venezuela, ganaba una miseria. A penas le daba para comprar algunos panes. Su vida cambiaría cuando le recomendaron llevar ese tipo de labor en Boa Vista, Brasil.

Viajó hasta Brasil en febrero de 2017, una vez allá comenzó a trabajar como caletero y en tan solo un mes ya tenía lo que en un año se ganaba en Venezuela. “No lo podía creer” dijo el indígena en su idioma warao. Con sus ahorros logró mandar algo de dinero a su familia en Venezuela, comía bien en Boa Vista, y se compraba ropas y calzados de marca. Lamenta no haber podido estudiar, porque asegura que su vida hubiese cambiado para siempre. Quiere nacionalizarse brasilero, pero son más las restricciones a diario. Más de 5 mil venezolanos quieren concretar sus documentaciones legales.

Manaos se ha quedado pequeña para la cantidad de venezolanos y sobre todo waraos, que han recurrido a establecerse en un mejor país en comparación con Venezuela.

En dos meses había logrado reunir 900 mil Bs, esto sin contar con los gastos de comida y transporte. Regresó a Tucupita para traerle varias cosas a su familia. Sus compañeros de caleta no lo podían reconocer, está repuesto, lo que los waraos llaman estar “gordo”, parece tener mejor vida, las chicas y también chicos le dicen que “está bueno”. Su vida, a pesar de la migración ilegal y con un futuro incierto, cambió.

Está listo para regresar a Brasil, en Tucupita ha mostrado sus pantalones Wrangler, sus zapatos Nike, franelas Adidas y camisas Súper Dry. Algo que jamás se lo imaginó en Venezuela donde se montaba en sus hombros 50 sacos de cemento  diario.

Amador Medina
Por Amador Medina mayo 17, 2017 09:23