Aguacero deja incomunicados a más de 18 sectores del oeste de Maracaibo

Braulio Polanco
Por Braulio Polanco septiembre 13, 2017 17:17
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Foto: Mariela Nava.

Cuatro horas duró la lluvia intermitente en Maracaibo este martes. Eso bastó para que sectores como San Sebastián, San Isidro, Arca de Noé y las mercedes quedaran incomunicados debido al mal estado de la vialidad.

Eran las doce de la media noche cuando seguido de un estruendo que iluminó el oeste de la ciudad, se desprendió un fuerte aguacero que fue suficiente para que la vía que conduce a la concepción colapsara. “Aquí no pueden caer cuatro gotas porque esto se vuelve un chiquero, entonces uno tiene que tirarse al agua y caminar hasta que podamos agarrar carro, bus o lo que pase”, dijo Nelson Atencio, que ya tenía dos horas esperando un transporte que lo sacara hasta la Curva de Molina.

La noche tampoco fue tan fácil. “Pasé la noche dando vueltas con un bate en el patio para que no se me robaran el cable, mientras que mi esposa soplaba a mis niños con un cartón para que la plaga no se los comiera, porque desde que comenzó a llover se fue la luz”, contó Nelson.

Pedro Rodríguez, vive en la avenida del sector Arca de Noé. Hoy le dio gracias a Dios de haber construido un contenedor, con medio metro de altura del nivel del suelo, porque desde esta madrugada el agua corre por su patio como un río. “Esto está feo, ahora es peor porque se rompió la tubería madre de aguas blancas en la vía, o sea que pasará rato largo para que veamos seca la avenida otra vez”.

El transporte se paralizó y cada vez que llueve es lo mismo. Siempre salen las chirrincheras a hacer su domingo. El problema está en si puedes pagar el pasaje o no. Cobran dos mil bolívares por llevarte hasta la ciudad. Claudia González, tuvo que caminar pegada al lienzo de la avenida, hasta que logró salir de su sector en San Sebastián. Caminó casi un kilómetro con los zapatos en la mano. Cuando llegó a la intercepción, se limpió los pies y los metió en una sandalias, y dijo: “Qué más vamos a hacer si no hay de otra. Aquí nadie le para bola a nada, estamos a la buena de Dios”.

La llegada de la temporada lluviosa ha complicado la situación en los sectores populares del oeste de Maracaibo. Las trillas se convierten en ríos de cipa y el deterioro de las avenidas es inminente, mientras el servicio eléctrico falla y convierte en presa fácil de la inseguridad a las más de dos mil familias que hacen vida en la única vía que conecta el oeste de Maracaibo con el municipio Jesús Enrique Lossada.

Mariela Nava | Radio Fe y Alegría Noticias

Braulio Polanco
Por Braulio Polanco septiembre 13, 2017 17:17