Dialogando ¿Entre el miedo y la rabia? ¡Lleguemos al respeto! por Emilin Piña

Rosender Evies
Por Rosender Evies diciembre 5, 2017 07:48
Abogada Emilin Piña

Emilin Piña, abogada. Foto: Archivo.

No puedo dejar de hacer algunas consideraciones acerca del diálogo en el que se reunieron el gobierno nacional y algunos líderes de oposición del autodenominado G-4.

En contexto, la comunidad internacional ha hecho esfuerzos en todas las direcciones posibles para encontrar alternativas viables para que los actores políticos logren concertar entre ellos. A mi modo de entender El Estado está concebido para que indefectiblemente existan los equilibrios democráticos necesarios para que todos podamos prosperar, hasta ahora, lo que hemos visto de los principales “líderes” que dirigen el país es algo parecido a una piñata de niños sin que haya un adulto que ponga orden, el resultado de la algarabía por los regalos que caen de la piñata es que son muy pocos los que gozan de los beneficios pero muchos los que sólo observan cómo se reparten el botín.

Debemos estar claros: el gobierno necesita de la Asamblea Nacional para alcanzar sus aspiraciones de refinanciamiento de la deuda y la oposición política necesita del Consejo Nacional Electoral para que existan mejores condiciones electorales. Siendo así las cosas, no se critica el diálogo como tal, lo que molesta es que las intenciones no queden claras pues temen que sus altísimos y personalísimos intereses queden al descubierto.

Sabemos que el refinanciamiento de la deuda tiene alta posibilidad de ser aprobado pues el G4 (AD/VP/PJ/UNT) representan 90 escaños en la AN, sumado a los 50 diputados del partido de gobierno son más de 112 diputados para aprobar con mayoría calificada cualquier cosa que se imaginen, pero de aprobarse, ¿cómo va a beneficiar eso a los venezolanos más allá de los discursos?. A mí me gustaría saber cuál es el plan, si lo van a ejecutar en conjunto o sólo será el gobierno nacional, entre otras dudas que tengo pero que no expondré en este escrito.

También sabemos que de haber mejores garantías electorales el CNE podría reconfigurarse, y de ser así, ¿cuáles serán las etapas de ese proceso?, ¿esas garantías incluyen a cambiar las rectoras?, ¿se revisará el padrón electoral? Eso entre muchas otras cosas, incluyendo las fechas de las elecciones presidenciales. Por cierto, por parámetro constitucional quedarían para el 6 de diciembre.

Lo cierto del caso es que estas líneas es tan dirigidas a decirle al que me lee que producto de la incertidumbre asociada a la información vivimos en una sociedad donde las formas de relación que nos han impuesto desde las más altas esferas del poder son el miedo y la rabia; piense por un segundo lo que le ocurre cuando siente miedo, cuando siente rabia, después, recuerde cuantas veces ha hecho un comentario desde estas emociones (miedo: me voy de venezuela / rabia: no voy a votar), así podrá dimensionar como nos utilizan como piezas de un tablero en el que no somos más que eso… fichas.

Por otro lado, le comento que desde el respeto podemos empoderarnos nosotros mismos y ser más autónomos frente al poder, le pido que no desmaye porque cada uno de nosotros cuenta. Tengo fe en el tiempo que viene y lo invito a sentirse parte de ese futuro como actor principal de la sociedad y para ello tenemos que participar respetando al que tenemos al lado, al que tenemos en frente y definitivamente motivando al indiferente que crece y crece todos los días.

Escrito por Emilin Piña | Abogada

Rosender Evies
Por Rosender Evies diciembre 5, 2017 07:48