La conspiración del dinero por @germanrodri

Braulio Polanco
Por Braulio Polanco mayo 14, 2018 09:44

Para el presidente Maduro y su corte constituyente aparece un nuevo anticristo, según él y sus colaboradores existe un complot electrónico del dinero, la cual es una variante de la moderna mitología de la teoría de la conspiración. La tesis esgrimida por el régimen señala que la derecha venezolana y sus colaboradores internacionales, buscan un gran apagón en el país, un tremendo desastre económico, contaminando en este momento a las operaciones bancarias. El guion de la operación manos de papel continua su saga, en el presente capitulo aparece un nuevo enemigo representado por instituciones bancarias privadas, quienes se confabulan con operadores financieros en Cúcuta y Panamá para cometer todo tipo de delitos financieros, con la finalidad de afectar al mercado monetario nacional y posiblemente puedan impedir la puesta en marcha del nuevo cono monetario.

Adicional, con un ordenador ya no es una sola persona, sino un conjunto, quienes desde el imperio imponen la tasa de  cambio de referencia, sin que el gobierno pueda hacer algo para evitarlo, acción que obedece a una estrategia para crear una crisis económica inducida artificialmente por los mercados financieros internacionales. Por supuesto es la continuación de la trama de endosar responsabilidades a terceros, por la incapacidad de gestión y la improvisación de las medidas adoptadas. Maduro y el nuevo Fiscal es sus delirios enfermizos señalan que todo forman parte de un ataque electrónico perpetrado desde el seno del departamento de tesoro de los Estados Unidos para sabotear la economía del país. Aparece nuevamente la trilogía Cúcuta, Miami y MUD today, quienes pasan a la guerra cibernética como táctica para intentar derrocar al gobierno revolucionario.

El régimen busca de forma desesperada un responsable por la inviabilidad de implementar el nuevo cono monetario, medida anunciada de forma apresurada sin considerar los tiempos, y la logística previa requerida para poder colocar la nueva familia de billetes y monedas en circulación. Estamos a un mes de la supuesta desmonetización del cono anterior y los bancos no han visto el primer billete y moneda de la nueva familia. Para el régimen la solución para abatir la hiperinflación que padecemos es la eliminación de tres ceros, en este juego macabro pareciera más sencillo y barato, la entrega de un marcador a cada venezolano y autorizarlo a tachar los tres ceros de los billetes actuales sin cambiar el cono y hacemos una reconversión monetaria a la criolla. Sofisticada política monetaria digna de esta revolución decadente.

La operación manos de papel mantiene la atención con la presión hacia los bancos privados responsables de la conspiración del dinero, en consecuencia, no es de extrañar que otras instituciones sean visitadas o intervenidas por la estructura de control del régimen. Por otro lado la trama también gira alrededor de algunas infidelidades cometidas por operadores financieros, que en el pasado coquetearon con el régimen y ante la proximidad de una ruptura intentan distanciarse. La Dictadura lavo algunas manchas presentes en el dinero recaudado a través del sistema financiero, por lo tanto, deben existir operadores financieros vinculados. El mensaje es claro quien pretenda “soltar la sopa” o alejarse para no “rallarse”, puede entrar en estado de sospecha y su patrimonio en suelo patrio estar en riesgo.

En definitiva dejando de un lado la película de terror de la conspiración, los problemas que presenta el sistema bancario en este momento, son la consecuencia de medidas tomadas por la Dictadura sin evaluar sus impactos. La expansión monetaria consentida por el Banco Central para cumplir la demagogia del régimen, ha producido la hiperinflación que padecemos. Las necesidades de dinero para comprar productos y sufragar servicios obviamente son inmensamente mayores, toda esa masa monetaria pasa a los bancos  a quienes les corresponde cubrir las órdenes de pago emitidas por el ejecutivo. En conclusión las demandas de los clientes crecen y la infraestructura disminuye como consecuencia de los impactos en los costos de intermediación del banco. La expansión monetaria no es acompañada por un ritmo similar en la cantidad de billetes y monedas en circulación, entonces el efectivo se convierte en un bien con un costo de oportunidad elevadísimo, recargando la estructura de pago electrónico. Es por ello que observamos oficinas bancarias abarrotadas de personas, con cajeros electrónicos secos (sin dinero), personal insuficiente para atender las necesidades de los clientes y limitaciones para retirar efectivo. Este brebaje financiero está generando los problemas graves que vive la economía venezolana en sus sistemas de pago. En un estado primitivo de soporte electrónico para el sistema de pago digital es previsible que la estructura colapse o tienda a fundirse. Las colas para realizar los pagos por vía electrónico son largas y todo indica que la situación se va a mantener hasta que se recupere la confianza en el sistema, y que la infraestructura de soporte bancario se fortalezca. La intervención de los bancos privados no resolverá los problemas señalados. Lo que vivimos no es una película de espías y conspiraciones sino una larga, amarga y triste comedia de equivocaciones.

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Braulio Polanco
Por Braulio Polanco mayo 14, 2018 09:44