El arte warao, un mundo por incentivar en la selva deltaica (+Vídeo)

Amador Medina
Por Amador Medina agosto 6, 2018 13:51
Foto: captura.

Foto: captura.

A San Francisco de Guayo se arriba después de siete horas de navegación a través del río Orinoco desde Tucupita. Se trata de una las comunidades waraos más organizadas, aunque en el contexto de la crisis nacional, sus condiciones son similares a lo que muestran el resto de regiones del país.

San Francisco de Guayo, región selvática del Delta del Orinoco, es la residencia de Aquilino Rico, quien con el paso de los años ha cultivado su arte sobre madera.

En la actualidad es un renombrado artesano, especialista en concebir formas de peces, pájaros como el tucán, loros y guacamayas. También confecciona embarcaciones y otras figuras pertenecientes al denominado mundo occidental, como los motores fuera de borda.

La habilidad de Aquilino Rico alcanza para la construcción de casas en miniaturas y objetos que van en su interior, que amerita de parte del artista la riguridad de un cirujano.

El tejido de un chinchorro es por naturaleza complejo, pero más lo es la confección de un minichinchorro para ser colocado como parte de la casita. Pero Rico lo hace posible.

Otros implementos como el sebucán, al mapire y más utensilios o herramientas de trabajo en el morichal, son confeccionados en miniaturas.

Aquilino Rico afirma que las nuevas generaciones de waraos han mostrado resistencia para aprender este oficio.

A pesar del poco valor adquisitivo de la moneda venezolana, Aquilino Rico de San Francisco de Guayo, intenta sobrevivir con el irrisorio ingreso que genera su arte, y el insuficiente valor artístico que le atañen los lugareños de su comunidad.

El traslado del tallado en madera a Tucupita u otras ciudades del país, es imposible para Aquilino Rico, porque implica un viaje de ida y vuelta que puede sobrepasar los 300 millones de bolívares, unos 100 dólares aproximadamente.

Vídeo cortesía de Kaina Tv:

Amador Medina
Por Amador Medina agosto 6, 2018 13:51