Bailando sobre las cenizas del pueblo

Radio Fe y Alegría Noticias
Por Radio Fe y Alegría Noticias febrero 28, 2019 10:20

Maduro baila mientras asesinan a venezolanos y lesionan a cerca de 300, en las represiones brutales ejecutadas por organismos de seguridad uniformados, cuya identidad es tan oscura como la actuación del régimen. Jamás nadie podía haber pensado que la tan anhelada ayuda humanitaria, podría tener ese decorado, marcada por restos de medicinas y alimento chamuscado por la barbarie y el salvajismo de la Dictadura. El desprecio del régimen por las dificultades que padecen nuestros enfermos, es más que elocuente.  La megalomanía mostrada por Maduro, refleja su condición psicopatológica caracterizada por fantasías delirantes de poder, relevancia, omnipotencia y por una hinchada autoestima. Afirmaciones como la del pajarito que le habla, el viaje al futuro, la Venezuela potencia, los cohetes motorizados y cualquier aseveración aturdida que aparece en sus cadenas, son la mejor demostración de su enfermedad. La defensa maniaca ante la separación y la pérdida del poder, hace que este grupo de pacientes con distorsiones patológicas, hagan hasta lo impensable. Las realidades que vivimos los venezolanos son innegables, las condiciones de exterminio producto de condiciones inclementes desde el punto de vista económico y social, no pueden ser ocultadas.

No existe la disposición del régimen de reconocer sus errores y en consecuencia cambiar, hecho que ratifica su condición enfermiza de sujetarse al poder a cualquier costo. Como Nerón en el gran incendio de Roma, Maduro disfruta de bacanales y circos, que contradicen las imágenes que internacionalmente el mundo pudo observar, con la quema de gandolas y asesinatos de pemones. Las condiciones de miseria generalizada que vive todo el país rebaten los lujos mostrados por Maduro en su Palacio de Miraflores, convertido en el Casa de Oro romana.

Las naciones unidas entre sus propósitos fundamentales tiene el de: realizar la cooperación internacional en la solución de problemas internacionales de carácter económico, social, cultural o humanitario. La comunidad internacional confía en la organización, para la coordinación de las operaciones de socorro frente a los desastres, naturales o provocados por el ser humano, en las zonas donde la capacidad de las autoridades locales no es suficiente para hacer frente a la situación. Nadie puede negar que lo que ocurre en Venezuela en este momento es producto de una actuación negligente, incapaz y posiblemente programada, en todo caso, es originada por la gestión gubernamental.

Las Naciones Unidas cuenta con 4 entidades que se encargan del programa de ayuda humanitaria como son: el programa de las naciones unidas para el desarrollo (PNUD); la agencia de la ONU para los refugiados (ACNUR); el fondo de naciones unidas para la infancia (UNICEF) y el programa mundial de alimentos (PMA). Posiblemente el hecho de no existir un desastre natural o una  guerra convencional, tenga en duda a la ONU sobre la gravedad de los fenómenos en desarrollo en Venezuela, y esto justifica su actuación tímida hasta el momento. Sin embargo lo ocurrido el 23 de febrero, ratifican la indisposición del régimen de reconocer la gravedad de los problemas presentes, y por otro lado la utilización de la fuerza llevada al extremo, de violar derechos humanos, son la gota que reboso el vaso de la indiferencia de las Naciones Unidas.

Los relatores de ACNUR, ya elaboraron informes sobre la existencia de una crisis migratoria en el continente por el desplazamiento de venezolanos, quienes son forzados y obligados a salir de su país para sortear las condiciones de genocidio impuestas por la Dictadura. De igual manera existen informes del PMA, que muestran la gravedad de los problemas de desnutrición, por la escasez de alimentos. La OMS elaboró estudios sobre los problemas de provisión de salud, en los hospitales públicos, ambulatorios y recintos privados; de igual manera expresan su preocupación por el surgimiento de enfermedades erradicadas y controladas en el pasado. La OMS es responsable para liderar en temas de salud mundial, programar la agenda de investigación sanitaria, establecer criterios y estándares, articular políticas fundadas en hechos y proporcionar asistencia técnica a los países, además de supervisar y asesorar en materia de salud. En el siglo XXI, la salud es una responsabilidad compartida que requiere un acceso equitativo a los servicios sanitarios básicos y una defensa colectiva ante los peligros transnacionales.

La ayuda humanitaria gestionada por la AN, coordinada por la sociedad civil y por ONG especializadas en materia de salud y alimentación, requiere del apoyo internacional para que la misma llegue a las manos de quienes requieren con urgencia de su auxilio. Impedir su entrada es un acto de sentencia a muerte de los pacientes. La comunidad internacional y sus organismos representativos, no pueden continuar ajenos a las realidades que padecemos los venezolanos. El régimen pasó lo tolerable, no podemos esperar reconstruir nuestro país sobre las cenizas dejadas por esta Dictadura. Internamente hemos hecho todo de forma pacífica, cívica y constitucional pero, llego el momento que se instrumenten internacionalmente nuevas medidas para forzar la salida del régimen, antes que no queden ni cenizas. El bailarín sin ritmo continuara su espectáculo, ignorando patológicamente lo que ocurre a su alrededor. La Dictadura militarista paso a ser un caso de enfermedad mental colectiva de la cúpula.

Profesor Germán Rodríguez Bustamante /ULA FACES

@germanrodri / @germanoveja

Radio Fe y Alegría Noticias
Por Radio Fe y Alegría Noticias febrero 28, 2019 10:20