“El reto es no dejar de soñar la educación que merecen nuestros niños”

Meli Espina
Por Meli Espina octubre 8, 2018 09:29

Alejandra Ball es coordinadora pedagógica y referente de la línea de ciudadanía en escuelas de Fe y Alegría en la región oriente. Defensora de la escuela vista como una casa grande donde soñar es gratis y donde cada problema es una oportunidad para que entre todos -maestros, comunidad, representantes y alumnos- se busquen soluciones.

Su rol como referente de ciudadanía en estos días cobra mayor sentido de pertinencia, en las exigencias que hace el país sobre el reto de educar en medio del caos por transporte, alimentos o efectivo, además de las ausencias de padres que han dejado a sus hijos para migrar, o la renuncia de maestros y maestras en muchísimos centros educativos.

No es casualidad que la Asociación Venezolana de Educación Católica  (AVEC) reporte que unos 3.500 maestros presentaron sus renuncias este último periodo escolar, que unos 4.444 alumnos de Fe y Alegría han visto partir a sus representantes, o el lamentable anuncio del cierre de 400 colegios privados.

Ball rescata el optimismo de los maestros que siguen apostando a la educación en valores, la educación en la fe y la educación que forma para la vida.

Contra las estadísticas su labor se orienta en animar a los docentes y a la comunidad a seguir trabajando por la educación de calidad, que apuesta a soñar un mejor país y a formar a los ciudadanos del futuro.

“El mayor reto de los educadores venezolanos es enamorarnos otra vez de nuestro trabajo, de nuestro colegio, de la comunidad donde está. Reinventarnos desde cada rol: en las escuelas, viendo oportunidades donde hay dificultades y haciendo que las cargas que para muchos son pesadas se sientan más livianas y se compartan”, expresa.

Asimismo, señala que la escuela debe ser mucho más que un espacio para aprender las letras. “Nos toca abrir escenarios para la escucha, para descargar los sacos que se han ido haciendo pesados, para apoyar a los padres con las dificultades que enfrentan junto a sus hijos y que también son las dificultades nuestras”.

“Enseñar a cambiar reclamos por ejemplos; porque al final sumar o restar es algo que se aprende, pero ser ciudadanos y personas de calidad es algo que hay que trabajar a diario”, agrega.

Y remata: “En mi experiencia la educación debe reinventarse, adaptarse, acompañar; de ahí que estemos trabajando en la espiritualidad, la unidad, la sinergia. Con muchas ganas de seguir adelante, con mucha esperanza en nuestros alumnos, nuestros representantes, en el futuro”.

“Toca trabajar mucho con las familias donde hay ausencias, donde hay padres que se han marchado, acompañando también a las que han sido tocadas por la violencia. Enseñando que se gana más promoviendo lo positivo”, añade.

Ball afirma que “formo parte de ese equipo que tiene toda la energía de construir este país que nos merecemos asumiendo el reto e invitando, convocando y llamando a todos a soñar”.

“Siempre lo digo: hay que invitar a los padres a trabajar de la mano con la escuela, en la reparación de pupitres, en la elaboración de meriendas nutritivas, impartiendo talleres de valores, encuentros deportivos y culturales. Invitarlos a compartir sancochos, reunirse y celebrar lo bueno porque unidos nos hacemos fuertes”, culmina.

Meli Espina
Por Meli Espina octubre 8, 2018 09:29