Este “juego” de economía y finanzas no solventa el “estrangulamiento” por @tipsaldia

Carlota Rojas
Por Carlota Rojas enero 18, 2017 07:17

El salario mínimo vigente, más el inminente ajuste en el bono de alimentación por un monto aproximado de Bs. 104.358, 00, lo podrán estar devengando aproximadamente un 1.200.000 dignos y nobles trabajadores venezolanos.  A propósito, de acuerdo a la tendencia observada en estas dos variables laborales,  las mismas son posible que alcancen para junio  de 2017,  una cifra quizás “escandalosa” de Bs. 364.840,00 (dada la inflación minina del año 2016 de 700%). Pero hagamos un ejercicio de finanzas, que ilustre una posible fuente de financiamiento, que permita al sector público honrar con prontitud este compromiso.

El monto total estimado por mes para pagar tales obligaciones con los trabajadores alcanzaría un monto de Bs. 125.229.600.000,00 (es decir, 1.200.000 x 104.358). Si se considera como alternativa de “financiamiento” lo obtenido por la venta de gasolina en la frontera con Colombia (Táchira y Zulia por ejemplo), es posible que de acuerdo a ciertas condiciones y supuestos, aparezcan unos números como los que a continuación se muestran.

Concretando: de acuerdo a declaraciones por parte de altos  funcionarios del gobierno nacional y/o regional, por día se contrabandea  cerca de los 3.000.000 de litros de gasolina. Partiendo de la hipótesis que este mismo volumen de combustible se venderá diariamente formal y oficialmente a un precio de 1.200 pesos colombianos, entonces se proyectan unos ingresos diarios de 3.600.000.000,00 pesos  o  de 108.000.000.000,00 pesos mensuales. Pero si esta cifra  se transforma a dólares en Colombia a la tasa de cambio oficial (14-01-2017) de  $ 2.935,96, representaría unos 36.785.242,31 dólares por mes, que factiblemente pudieran  emplearse para pagar en su totalidad el salario mínimo de los 1.200.000 trabajadores.

Por otra parte, vamos a considerar la “integración” de los comerciantes fronterizos-colombianos al sistema nacional de los CLAP y la participación de las Casas de Cambio:

Téngase en cuenta que se estiman repartir 41.300 toneladas (o 41.300.000 kg.) de alimentos semanales para el 1er semestre del año. Si cada bolsa de productos tiene un peso de 16 kg., entonces es posible que se atienda a 2.581.250 hogares por semana (41.300.000 Kg. / 16 kg.), o si supone que cada 15 días las familias reciben este “beneficio”,  entonces se estaría llegando a 5.162.500 hogares al mes (para un total de 10.325.000 bolsas de 16 kg).

Adicionalmente, si son siete los productos que incluye (4 kilos de harina de maíz precocida, 2 kilos de azúcar, 2 kilos de arroz, 2os kilos de leche en polvo completa, 2 kilos de caraotas, 1 kilo de pasta y 3 litros de aceite de soya) a un precio de Bs. 10.000,00, no obstante que su valor de mercado está alrededor de los Bs. 61.000,00, se estaría hablando de un subsidio mensual que alcanza el monto de Bs. 526.575.000.000,00 (51.000 x 10.325.000). Asimismo, si somos conservadores y se asume que solo el 30% de lo que comemos los venezolanos proviene del exterior, entonces se requiere para adquirir alimentos un equivalente de Bs. 157.972.500.000,00 o  15.797.250.000,0 de dólares al cambio DIPRO.

Ahora bien, al tipo de cambio que regía el  14-01-2017 (1 peso por un 1 bolívar) los Bs. 157.972.500.000,00 podrían comprar al menos 157.972.500.000,00 pesos colombianos en una casa de cambio fronteriza, que potencialmente también existiría la posibilidad de utilizarlos con amplio “poder de negociación” ante los comerciantes fronterizos del hermano país (en contra del mismo flujo económico colombiano y en  detrimento de la reactivación-diversificación del aparato productivo venezolano) para surtir el centro de empacamiento de alimentos para los  “Comités de Locales de Abastecimiento y Producción” (CLAP). Ante este panorama, el intermediario cambiario (casa de cambio) pudiera obtener una posible ganancia, cercana a los 14.361.136.400,00 pesos colombianos  o 48.360.507,81 dólares.

Este “juego” de economía y finanzas, para nada permitirá solventar el “estrangulamiento” crónico y el colapso del sistema económico nacional venezolano.

Pedro Morales. Docente Universitario. @tipsaldia

 

 

 

Carlota Rojas
Por Carlota Rojas enero 18, 2017 07:17