La educación es la forma más económica de generar alegría, decía el padre Veláz

Eudo Torres @eudotorres
Por Eudo Torres @eudotorres enero 15, 2019 10:45

Diógenes Colina, promotor educativo de Fe y Alegría en el Bajo Delta. Foto: Abner Ramos.

CCA o Centro Comunitario de Aprendizaje es la diferencia entre la escuela formal y aquella que es inclusiva con todas las edades, sin importar si alguna vez abrieron un libro, un cuaderno, o vieron alfabetos o números. Un CCA es, en la praxis, una escuela de Fe y alegría.

El maestro sigue moviendo, inspirando, convocando porque “la educación es la forma más económica de generar alegría”, como decía s.j José Vélaz, fundador de Fe y Alegría.

En los lugares más apartados de Venezuela, como el Bajo Delta, en el oriente del país, basta una casa sin paredes con piso de madera y unos chinchorros, para emprender un trabajo educativo cargado de ímpetu, espíritu solidario y satisfacción de un deber en lo más profundo de la selva, donde en medio de la sombra se mira un nuevo amanecer.

Estas líneas que sean para reconocer el trabajo de todos los docentes, pero en especialmente a los beatíficos maestros que viven la docencia con pasión desenfrenada. A los de Fe y Alegría, a nuestro maestro del Bajo Delta, Diógenes Colina, antecedido por Pedro Martínez y Amador Medina.

“Una educación para los pobres, no puede ser una pobre educación”, afirmó en algún momento el Padre Vélaz: este pensamiento encierra una filosofía llevada a verbo, a la acción, a la ejecución por parte de los docentes de Fe y Alegría en Venezuela.

Con el paso del tiempo, la vida de un maestro en imágenes puede llegar a ser una biblioteca fría, distante, un mero recuerdo del docente a años de diferencia, pero el fruto apenas estará en plena cosecha: he allí el verdadero y más importante logro del maestro.

Eudo Torres @eudotorres
Por Eudo Torres @eudotorres enero 15, 2019 10:45