Reflexiones sobre el futuro por @AlfonsoZulia

Héctor Cortez Ruiz
Por Héctor Cortez Ruiz diciembre 29, 2016 09:25

A propósito de ser este artículo mi última opinión formal de lo que queda del año 2016, aprovecho la oportunidad para escribir sobre el futuro, tema de interés global, en especial para los que habitamos en este privilegiado espacio de tierra llamado Venezuela, país del cual muchos se han marchado, algunos planean salir y otros aspiramos reconstruir; enfocados en el amor, intencionalidad, compromiso, deseo y voluntad de encarar con éxito nuestro futuro, sin engancharnos en los obstáculos que nos detienen, al contrario trabajando en las acciones que nos sacarán adelante, concentrados en las palabras del filósofo Séneca “No hay vientos favorables para aquél que no sabe dónde ir”.

Para escribir sobre futuro me veo satisfactoriamente obligado, a citar las ideas de uno de los mejores conferencistas a nivel mundial sobre temas relacionados con la Prospectiva Estratégica, autor de unas de mis obras favoritas  “El Futuro Revisitado”, me refiero a Juanjo Gabiña, quien ha desarrollado sus investigaciones desde el estudio de la Ciencia Prospectiva, entendida como la ciencia que estudia el futuro para influir en él o, en su caso, para ayudar a prepararnos anticipadamente y, de este modo, evitar tener que sufrirlo como acostumbramos, es una herramienta muy útil para ello. “La  Prospectiva Estratégica es la mejor receta para saber qué hacer”.

Considera, Gabiña, que muchos de los males que padecemos se deben a las consecuencias derivadas del cortoplacismo en el que hemos instalado nuestra vida social, política y económica, no se trata, en absoluto, de un problema que afecta exclusivamente a un sólo país; también es un fenómeno que sufre el conjunto de los países del mundo. “Todas las políticas, sin excepción, en mayor o menor medida, están experimentando una importante pérdida de visión con respecto al tiempo. Lo inmediato se ha convertido en el máximo valor”.

Constituyéndose el cortoplacismo en el horizonte temporal de los políticos, basados en un alcance máximo de cuatro años, pensando en lo inmediato en ganar las elecciones o lograr su reelección, sin invertir acciones como Estadistas que permitan construir futuro, ya que la prospectiva requiere más de una o dos décadas, por lo menos, para empezar a obtener resultados satisfactorios. “Hoy en día, a nivel mundial, padecemos una grave enfermedad que considera que lo importante es la acción. Poco importa que las acciones se emprendan sin ir de la mano de la prospectiva para reducir niveles de riesgo e incertidumbre”.

Desde la perspectiva de Gabiña, en una democracia, los países siempre tienen, como gobernantes, los líderes que se merecen, ya que estos gobernantes son, precisamente, los que los ciudadanos han votado, por lo tanto considera para salir de la crisis, en una gran medida, depende de los líderes a los que elegimos, pero también de nuestra actitud, de elegir líderes que entiendan que debemos recuperar la esperanza en el futuro, en una frase de Maurice Blondel El futuro no se prevé, se construye’.

En conclusión, nuestro futuro dependerá mucho del nivel de conciencia que tengamos como ciudadanos, al momento de elegir a nuestros próximos gobernantes, ya que los problemas propios de la crisis van a continuar, habrá manera de asumirlos de manera positiva, puesto que siempre existe una solución para afrontarlos, como también como lo precisa Gabiña exige una alta dosis de anticipación y una ruptura profunda y radical con el pasado. “Sin esperanza, es muy difícil reaccionar y pasar a la acción y, por el contrario, muy fácil tender a no hacer nada y a desear regresar a aquel pasado feliz de la pre-crisis pero que nunca volverá”.

En sintonía con estas reflexiones, es imperante para Venezuela, que quienes hemos decidido quedarnos a construir país y encarar nuestro futuro, salir de la incertidumbre,  cruzados de brazos, criticando y esperando a que sean los demás los que nos resuelvan los problemas, no podemos seguir perdiendo el tiempo, confiando nuestro futuro a quienes no tienen interés de modificar las actuales y obsoletas reglas de juego, en palabras de Einstein: “La vida es muy peligrosa. No por las personas que hacen el mal, sino por las que se sientan a ver qué pasa”

Alfonso Hernández Ortiz

Consultor Organizacional

@AlfonsoZulia / ahoconsultoria@gmail.com

Héctor Cortez Ruiz
Por Héctor Cortez Ruiz diciembre 29, 2016 09:25