Madrugar y cobrar con los abuelos de Tucupita

Eudo Torres @eudotorres
Por Eudo Torres @eudotorres septiembre 13, 2018 21:13
Banco de Venezuela Tucupita | Foto: Tanetanae.com.

Banco de Venezuela en Tucupita. | Foto: Tanetanae.com.

Me sorprendieron las colas a las afueras de los bancos. Los guardias y policías le hablan de mala manera a los abuelos, quienes exigían una mejor organización para, de alguna forma, calmar el agobio, el cansancio y la decepción.

  • Eje, ¿cómo estás?“, escuché una voz entre la multitud.
  • ¡Epa chamo!, fino, ¿y tú?
  • Aquí en la cola, para retirar pa’l pasaje“.

Jesús se mostraba agotado. El sudor le corría por sus mejillas. Había estado parado cuidando su sitio desde la mañana del día anterior para poder sacar un poco de efectivo.

“Ayer vine a hacer la cola desde las 8:00 de la mañana y cuando nos paramos aquí, ya había gente. A esa hora hicieron una lista y teníamos que quedarnos porque sino perdíamos el puesto. Me tocó el 245”, dijo Jesús, un hombre de 40 años de edad a quien le tocó vivir en carne propia lo que padecen los pensionados, sus abuelos, como les dijo, cada vez que van a una entidad bancaria a hacer algún retiro.

A las 3:00 de la tarde pasaron la lista y quien no estuvo, perdió el puesto. Casi nadie se fue: allí se quedó la mayoría.

Para lograrlo, tuvieron que pasar hambre, se mojaron con la lluvia, se hicieron amigos del calor y de los militares que se mostraron cansados de ellos.

“Compramos un pan y un refresco y con eso nos aguantamos toda la noche y parte del día”, contó Jesús.

A las 10:00 de la noche del día anterior, habían pasado la lista pero ya algunos no estaban. Agotados, sedientos y con hambre, regresaron a sus casas. Esa vez repartieron tickets y a Jesús le tocó el  215: “este papelito lo tengo desde anoche”, enseñó el papel que estaba húmedo y curtido, el cual sostenía con su mano que temblaba posiblemente producto del cansancio.

Cada revisión de lista que pasaban durante la madrugada era desesperante, pero a la vez una prueba de fortaleza para Jesús. Quedaban pocos “sobrevivientes” en aquella batalla bancaria.

Cuando amaneció, todos estaban pendientes de sus puestos y sus tickets. Por fortuna, la cola avanzaba bien. Jesús sabía que libraría una nueva batalla, una a la que enfrentaría sin agua, con hambre y bajo un sol que no les tuvo compasión.

  • ¿Qué hora es ahorita?
  • Las 11:05“.

Él estaba en el puesto 25 de la cola, ya en algunos minutos entraría al Banco de Venezuela para retirar 50 bolívares soberanos. Y una vez adentro a lo mejor le tocaba esperar más tiempo y no sabía si su cuerpo lo soportaría.

¿28 o 29 horas para retirar 50 Bs. S? Así terminó su travesía antes de regresar a casa.

Eudo Torres @eudotorres
Por Eudo Torres @eudotorres septiembre 13, 2018 21:13