Arquidiócesis de Barquisimeto se pronuncia en apoyo a Monseñor Basabe

Radio Fe y Alegría Noticias
Por Radio Fe y Alegría Noticias febrero 6, 2019 11:57

La Arquidiócesis de Barquisimeto emitió un comunicado oficial este miércoles 06 de febrero en el que manifiesta “total comunión” con los Obispos de venezuela y especialmente con Monseñor Víctor Hugo Basabe.

Esto, con relación a las declaraciones y pronunciamientos que ha ofrecido el administrador apostólico de la ciudad referente a la situación política, económica y social que actualmente afronta Venezuela.

A continuación, el comunicado oficial que emite la Arquidiócesis de Barquisimeto este miércoles:

 

 

Nosotros, miembros del clero de la Arquidiócesis de Barquisimeto, queremos manifestar nuestra total comunión con los Obispos de Venezuela y en particular con nuestro Administrador Apostólico, Monseñor Víctor Hugo Basabe, en sus permanentes exhortaciones sobre la grave crisis institucional y moral que afecta a nuestra querida Patria.

Durante la ceremonia de Ordenación, se le pregunta al Obispo: ¿Quieres cuidar del pueblo santo de Dios? ¿Serás bondadoso con los pobres, los inmigrantes y con todos los necesitados? Como Buen Pastor, ¿buscarás las ovejas dispersas?

A todo ello, el Obispo responde afirmativamente, y desde ese momento, con la fuerza del Espíritu Santo y con la ayuda de sus colaboradores inmediatos, sacerdotes y diáconos, se constituye en defensor de los pobres y afligidos. Hoy, el pueblo de Dios en Venezuela sufre, pero no está solo: junto a él estamos y estaremos sin temor sus pastores, que hemos recibido el mandato divino de “Consolar al pueblo” (Isaías 40,1). Para nosotros esto es imperativo: “Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres” (Hechos 5,29).

Nuestro llamado es la conversión de todos, especialmente de quienes temporalmente gobiernan. Depongan la soberbia que los domina y ciega, reconozcan sus fallos y pecados y no hagan sufrir más a los humildes. Solo así alcanzarán misericordia.

Recuerden que el único Dueño de las vidas y de la historia es Dios y todos (religiosos, políticos, militares, habitantes) somos simples servidores y daremos cuenta al Señor, como lo enseña el Catecismo de la Iglesia Católica en el numeral 1902: “La autoridad saca de sí misma su legitimidad moral. No debe comportarse de manera despótica, sino actuar para el bien común como una fuerza moral que se basa en la libertad y en la conciencia de la tarea y obligaciones que ha recibido”.

Por supuesto que no apoyamos ni deseamos ninguna forma de violencia, pues a los ojos de Dios toda vida es valiosa; pero así como no queremos más sangre derramada en las calles, tampoco queremos más la violencia del hambre, de la inseguridad, de la falta de medicinas básicas, de la carencia de transporte digno, de la angustia cotidiana, de callar por miedo ni el amedrentamiento por parte de los cuerpos de seguridad, de las instituciones de gobierno o de cualquier grupo civil o armado.

En su primer documento al inicio de su pontificado (“El Redentor del Hombre”), San Juan Pablo II afirmó con toda claridad: “El hombre es el camino hacia Cristo”. Por ello la causa de todo ser humano, creado a imagen y semejanza de Dios (Génesis 1,27), será siempre la causa de la Iglesia. Muy especialmente, nuestra vos y nuestra acción como Pastores resonará contundente cuando la dignidad humana sea maltratada, pues cuando alguien sufre, es Cristo que sufre. Lo expresa el Catecismo de la Iglesia Católica en el numeral 1930, en referencia al respeto de la persona humana: “El respeto a la persona humana implica el de los derechos que se derivan de su dignidad de criatura. Estos derechos son anteriores a la sociedad y se imponen a ella. Fundan la legitimidad moral de toda autoridad: menospreciándolos o negándose a reconocerlos en su legislación positiva, una sociedad mina su legitimidad moral. Sin este respeto, una autoridad solo puede apoyarse en la fuerza o en la violencia para obtener la obediencia de sus súbditos. Corresponde a la Iglesia recordar estos derechos a los hombres de buena voluntad y distinguirlos de reivindicaciones abusivas o falsas”.

“Para ser libres nos liberó Cristo” (Gálatas 5,1), en consecuencia, todo aquello que oprime a los hijos de Dios debe ser corregido o erradicado. Solamente la Libertad permite el pleno desarrollo de todos los habitantes de un país. Y no hay libertad y paz donde hay hambre, injusticia y miedo.

Como servidores del pueblo de Dios que peregrina en Venezuela, en perfecta unión con nuestros Obispos, firmes en la defensa de la Verdad, invocamos la bendición de Dios sobre esta Tierra de Gracia, consagrada al Santísimo Sacramento y al Inmaculado Corazón de María Nuestra Señora de Coromoto.

En Barquisimeto, a los cinco días del mes de febrero del año dos mil diecinueve.

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Por Radio Fe y Alegría Noticias febrero 6, 2019 11:57