La minería ilegal llena la nevera en hogares venezolanos

Carlota Rojas
Por Carlota Rojas febrero 18, 2018 16:17

“El bulto de cazabe en efectivo cuesta 120 mil, con transferencia 300…” dice el vendedor haciendo énfasis en el segundo monto, mientras los visitantes del mercado escuchan la oferta, alguno cae en la tentación, porque resulta tan suculenta la rebaja que hasta el más detractor de la especulación piensa en conseguir billetes para pagar el menor precio.

El cambio está en todos los mercados y en todos los espacios. Los billetes son hoy el bien más preciado de los venezolanos, y si son de los nuevos mejor; Pero, a donde va todo ese dinero que se consigue a punta de tentaciones y puntos de ventas dañados?

“Muchacha anda para el mercado para que veas efectivo – dice Raúl – y en las minas… naaaa… ahí si es que hay efectivo. Tu puedes ver a un hombre con una bolsa plástica de 10kg fuuuulll de billetes… y de los nuevos”, recalca.

Raúl es trabajador independiente, antes trabajaba en empresas del estado, pero con las restricciones y la crisis se dedica a comprar, alquilar y vender. Compra materiales de construcción, alquila herramientas, compra y vende comida y ahora también compra y vende oro.

“Eso lo está haciendo todo el mundo, sino nadie estuviera comiendo aquí – dice con culpa – Mira ve, tu reúnes 3 millones de bolívares en efectivo, más el pasaje, vas al Callao y pagas una grama de oro en efectivo y cuando regresas en San Félix, nada más, sin ir muy lejos, te pagan con transferencia entre 7 y 8 millones de bolívares por el oro… ese es el negocio”.

El Callao es un pueblo minero por excelencia, su suelo guarda una gran reserva de oro que dio cuna a Minerven, la empresa de exploración y extracción de minas de oro. Sin embargo, los buenos tiempo de Minerven se acabaron con la crisis y las paralizaciones técnicas  de sus plantas y ha dado paso a un gran movimiento de mineros artesanales e ilegales, quienes con sus propios medios arrancan de las entrañas de la tierra la piedra de oro.

La fiebre del oro se extiende a todo el sur del estado Bolívar. Todos los que recurren a las minas son desempleados, trabajadores independientes o salario mínimo, quienes con su sueldo no logran hoy comprar un cartón de huevos.  Tumeremo, Dorado, Las Claritas, El 88 y otros  también viven la furia de miles de personas que se internan en la selva a buscar mineral o vivir del oro, con la compra y venta de oro, efectivo o de productos y servicios para la mina.

“En el Callao encuentras cosas locas como estas, compraron una harina a 150 mil bolívares con punto de venta y la revenden a 100 mil, para obligar a la gente a gastar el efectivo – explica Raúl- la gente está vendiendo a pérdida, pero la ganancia la ven en la transferencia cuando te pagan la grama”.

Y es que una persona puede invertir 5 ó 6 millones de bolívares en efectivo y al vender una grama de oro recuperar la inversión e inmediatamente reciben la ganancia, que contabilizan por lo menos en 50%,  “es un negocio redondo, ilegal pero redondo”.

¿Y cómo se consigue el efectivo? Uno, dos o tres participan en la jugada. Si tienen negocios venden sólo en efectivo, asociándose a un comercio con el punto de venta dañado o sin punto de venta y también comprando billetes. En algunos comercios en Bolívar, Monagas, Anzoátegui y otros, piden entre 70% y 150% por dar avances de efectivos. Es decir si quieres 100 mil  bolívares,  vas a un local que acepte le negocio pides que pasen la tarjeta de débito por 170 mil bolívares y recibes 100 mil bolívares en billetes, si te cobran el más bajo porcentaje.

“Y la Guardia sabe todo… no te creas que ellos no saben – advierte Raúl – por eso en todas las alcabalas viven pescando dinero, son capaces de desarmar el motor del carro para encontrar el dinero en efectivo que llevas, si sospechan que vas a comprar oro”.

En las calles de el Dorado, El Callao, Las Claritas y otros pueblos al sur del estado Bolívar también está la Guardia Nacional Bolivariana y el Ejército participando mudamente del negocio, “no pueden decir ellos que no ven cuando la gente sale o entra en los locales con las bolsas de billetes a comprar o vender oro”.

Mientras tanto la vida comercial del resto del país se va ajustando a vivir sin papel moneda. A comprar y vender con transferencias… y más de un padre de familia revisa si entrar o no en el negocio del oro “porque sí fuera por lo que recibe un trabajador de quincena no compra nada, la gente está vendiendo oro para rebuscarse más o menos” dice Raúl.

Carlota Rojas
Por Carlota Rojas febrero 18, 2018 16:17